emprendedor victor vera
lunes, 16 de noviembre de 2015
viernes, 28 de noviembre de 2014
La leyenda del verdadero amigo
Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.
El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA.
Intrigado, el amigo preguntó:
¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió:
Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.
El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA.
Intrigado, el amigo preguntó:
¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió:
Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.
La ratonera
Cierto día llegó a la granja un paquete. Un curioso ratón se asomó a la puerta de la entrada y vio a la esposa del granjero abriéndolo, pensando qué tipo de comida podría hallar allí..., cuando de repente vio con estupor que había una ratonera. Veloz como el rayo, corrió al patio de la granja y al establo, gritando:
- ¡Hay una ratonera en la casa! ¡Una ratonera!
Se acercó a la gallina, que estaba buscando lombrices en la tierra para sus polluelos y le advirtió:
- ¡Hay una ratonera!
- Discúlpeme, señor ratón -contestó la gallina-; entiendo que le suponga un problema, pero entienda que a mí y a mis polluelos no nos perjudica ni nos molesta de ningún modo
Llegó el ratón junto al cordero para avisarles:
- ¡He visto una ratonera en la granja!
Pero el animal le dijo:
- Vaya, es una lástima. No veo qué puedo hacer para ayudarle. ¡Espero que no le suceda nada!
Desesperado, el ratón fue corriendo hacia el establo y en cuanto vio a la vaca le dijo agitado:
- ¡En la casa hay una ratonera!
- ¿Cómo? -replicó ella indiferente-, ¿una ratonera? Pero entonces yo no estoy en peligro. ¿Acaso me incumbe...?
El ratón, apesadumbrado, se volvió a su cobijo con sumo cuidado, afrontando solo el peligro que le acechaba.
Aquella misma noche se escuchó un chasquido. La ratonera había alcanzado a su víctima... La mujer del granjero corrió al lugar, sin percatarse, en la oscuridad, que la trampa había agarrado la cola de una víbora venenosa. Se aproximó y la víbora la mordió con su veneno fatal.
El granjero la llevó rápidamente al hospital, de donde volvió con fiebre. Para alimentarla y aliviarla, su marido decidió hacer un buen caldo de gallina. Tomó, pues, el granjero un cuchillo y fue a buscar el principal ingrediente de la sopa: la gallina.
La enfermedad de ella se fue agravando, y los parientes y vecinos acudían a visitarla para animarle y ayudar al preocupado esposo. Para alimentarlos, mató al cordero.
Pero la mujer no resistió, y acabó falleciendo. Muchas personas asistieron al funeral. El pobre granjero, agradecido en la tribulación por la solidaridad de todos aquellos buenos amigos, resolvió matar a la vaca para dar de comer a todos.
Y así por causa de la ratonera, que no era asunto de nadie y a ninguno importaba, acabó siendo la causa de la desgracia de la granja entera
Cierto día llegó a la granja un paquete. Un curioso ratón se asomó a la puerta de la entrada y vio a la esposa del granjero abriéndolo, pensando qué tipo de comida podría hallar allí..., cuando de repente vio con estupor que había una ratonera. Veloz como el rayo, corrió al patio de la granja y al establo, gritando:
- ¡Hay una ratonera en la casa! ¡Una ratonera!
Se acercó a la gallina, que estaba buscando lombrices en la tierra para sus polluelos y le advirtió:
- ¡Hay una ratonera!
- Discúlpeme, señor ratón -contestó la gallina-; entiendo que le suponga un problema, pero entienda que a mí y a mis polluelos no nos perjudica ni nos molesta de ningún modo
Llegó el ratón junto al cordero para avisarles:
- ¡He visto una ratonera en la granja!
Pero el animal le dijo:
- Vaya, es una lástima. No veo qué puedo hacer para ayudarle. ¡Espero que no le suceda nada!
Desesperado, el ratón fue corriendo hacia el establo y en cuanto vio a la vaca le dijo agitado:
- ¡En la casa hay una ratonera!
- ¿Cómo? -replicó ella indiferente-, ¿una ratonera? Pero entonces yo no estoy en peligro. ¿Acaso me incumbe...?
El ratón, apesadumbrado, se volvió a su cobijo con sumo cuidado, afrontando solo el peligro que le acechaba.
Aquella misma noche se escuchó un chasquido. La ratonera había alcanzado a su víctima... La mujer del granjero corrió al lugar, sin percatarse, en la oscuridad, que la trampa había agarrado la cola de una víbora venenosa. Se aproximó y la víbora la mordió con su veneno fatal.
El granjero la llevó rápidamente al hospital, de donde volvió con fiebre. Para alimentarla y aliviarla, su marido decidió hacer un buen caldo de gallina. Tomó, pues, el granjero un cuchillo y fue a buscar el principal ingrediente de la sopa: la gallina.
La enfermedad de ella se fue agravando, y los parientes y vecinos acudían a visitarla para animarle y ayudar al preocupado esposo. Para alimentarlos, mató al cordero.
Pero la mujer no resistió, y acabó falleciendo. Muchas personas asistieron al funeral. El pobre granjero, agradecido en la tribulación por la solidaridad de todos aquellos buenos amigos, resolvió matar a la vaca para dar de comer a todos.
Y así por causa de la ratonera, que no era asunto de nadie y a ninguno importaba, acabó siendo la causa de la desgracia de la granja entera
sábado, 18 de octubre de 2014
jueves, 28 de agosto de 2014
Tropecé con un extraño que pasaba y le dije perdón. Él contestó: "Discúlpeme, por favor, no la ví". Fuimos muy educados, nos despedimos y seguimos nuestro camino. Sin embargo, muchas veces en casa es otra historia al tratar a los nuestros, sean ancianos, adolescentes o niños.EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA "FAMILIA"
Más tarde, al estar cocinando, estaba mi hijo muy cerca de mí. Al voltear casi le pego, "Quítate" le grité.
Él se retiró dolido, sin que yo notara lo duro que yo le hablé. Al acostarme, Dios me dijo suavemente: "Trataste al extraño cortésmente. Pero abusaste del niño que amas. Ve a la cocina y encontrarás unas flores en el piso, cerca de la puerta. Son las flores que cortó y te trajo, rosa, amarilla y azul. Estaba calladito para darte la sorpresa y no viste las lágrimas que llenaron sus ojos."
Me sentí miserable y empecé a llorar. Suavemente me acerqué y me arrodillé junto a su cama y le dije: "Despierta pequeño, despierta". ¿Son éstas las flores que cortaste para mi?, sonrió y dijo: "Las encontré junto al árbol. Las tomé porque son bonitas como tú, mami, en especial la azul".
"Hijo, siento mucho lo que hice, no te debí gritar".
Él contestó: "Está bien, mami. Yo te quiero de todos modos". "Yo también te quiero mucho y me gustan las flores, especialmente la azul".
Toma en cuenta que si algo te sucediera mañana, en cosa de días la empresa donde trabajas cubrirá el puesto que creías insustituible.
Pero la familia que dejas sentirá tu pérdida por el resto de sus vidas...
Piensa en ello, a veces nos entregamos más al trabajo y a la diversión que a nuestra familia...
¿No crees que es una inversión de tiempo poco inteligente?. Entonces, ¿qué hay detrás de esta sencilla historia?... ¿Sabes lo que significa FAMILIA en inglés? "FAMILY"
And
Mother,
I
Love
You
Una pareja de jóvenes tenía varios años de casados y nunca pudieron tener un hijo.MI PERRO FIEL
Para no sentirse solos compraron un cachorro y lo amaron como si fuera su propio hijo. El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso ejemplar. El perro los salvó en más de una ocasión de ser atacados por ladrones.
Siempre fue muy fiel, quería y defendía a sus dueños contra cualquier peligro.
Luego de siete años de tener el perro, la pareja logró tener el hijo tan ansiado. La pareja estaba muy contenta con su nuevo hijo y disminuyeron las atenciones que tenían con el perro, Éste se sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebé; ya no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.
Un día la pareja dejó al bebé plácidamente dormido en la cuna y subieron a la terraza a preparar una carne asada. Cual no fue la sorpresa cuando se dirigían al cuarto del bebé y ven al perro en el pasillo con la boca ensangrentada, moviéndoles la cola. El dueño del perro pensó lo peor y sacó el arma que llevaba y en el acto mató al perro.
Corre luego al cuarto del bebé y encuentra una gran serpiente degollada. El dueño comienza a llorar y exclamar:
¡He matado a mi perro fiel!.
Cuántas veces hemos juzgado a las personas, lo que es peor, condenamos sin investigar a qué se debe su comportamiento. Muchas veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo contrario.
La próxima vez que nos sintamos tentados a juzgar y condenar a alguien, recordemos la historia del perro fiel.
Aprenderemos a no levantar falsedades contra una persona, hasta el punto de dañar su imagen ante los demás. Debemos darnos cuenta que los sentimientos de las personas son frágiles y fáciles de dañar, pero difíciles de sanar. Autor anónimo.
Había una vez un viejo carpintero que, cansado ya de tanto trabajar, estaba listo para acogerse al retiro y dedicarle tiempo a su familia.LA HISTORIA DEL CARPINTERO
Así se lo comunicó a su jefe, y aunque iba a extrañar su salario, necesitaba retirarse y estar con su familia; de alguna forma sobrevivirían.
Al contratista le entristeció mucho la noticia de que su mejor carpintero se retiraría y le pidió de favor que si le podía construir una casa más antes de retirarse.
El carpintero aceptó la proposición del jefe y empezó la construcción de su última casa pero, a medida que pasa el tiempo, se dió cuenta de que su corazón no estaba de lleno en el trabajo.
Arrepentido de haberle dicho que sí a su jefe, el carpintero no puso el esfuerzo y la dedicación que siempre ponía cuando construía una casa y la costruyó con materiales de calidad inferior.
Esa era, según él, una manera muy desafortunada de terminar una excelente carrera, la cual le había dedicado la mayor parte de su vida.
Cuando el carpintero terminó su trabajo el contratista vino a inspeccionar la casa.
Al terminar la inspección le dió la llave de la casa al carpintero y le dijo: "Esta es tu casa, mi regalo para tí y tu familia por tanto años de buen servicio".
El carpintero sintió que el mundo se le iba...
Grande fue la verguenza que sintió al recibir la llave de la casa, su casa. Si tan sólo el hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, lo hubiese hecho todo de una manera diferente.
Así también pasa con nosotros. A diario construímos relaciones en nuestras vidas, y en muchas ocasiones ponemos el menor esfuerzo posible para hacer que esa relación progrese.
Entonces, con el tiempo es que nos damos cuenta de la necesidad que tenemos de esa relación.
Si lo pudiésemos hacer de nuevo, lo haríamos totalmente diferente. Pero no podemos regresar.
Tú eres el carpintero. Cada día martillas un clavo, pones una puerta, o eriges una pared.
Alguien una vez dijo: "La vida es un proyecto que haces tu mismo. Tus actitudes y las selecciones que haces hoy construyen la casa en la cual vivirás mañana". ¡Construye sabiamente!
Recuerda... trabaja como si no necesitaras el dinero; ama como ni nunca te hubiesen herido; baila como si nadie te estuviera observando...
Para el mundo tal vez tu seas una sola persona, pero para una persona tal vez tú seas el mundo...
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